PSICOSIS Y NOVELA NEGRA


Juan Rojo Moreno

La psicosis es una enfermedad psíquica en la que aparecen síntomas heterónimos. Es decir, delirios y alucinaciones

¿Qué son los síntomas heterónimos y los síntomas homónimos?

         Cuando una persona sana se plantea que puede padecer una depresión o un trastorno de ansiedad o cuando ve a familiares o amigos con estas enfermedades hay cierta empatía con los síntomas. La ansiedad es entendida, erróneamente, como un fallo en el control y  la idea que subyace es “si me controlo bien no tendré ansiedad” pues entendemos que todos tenemos algún día con mayor o menor nerviosismo ante diversas circunstancias. Algo parecido ocurre con la depresión, considerada equivocadamente un trastorno de la “voluntad”. La idea que subyace es que con voluntad se pueden superar las malas etapas aunque, cierto, siempre hay momentos y días que estoy más o  menos triste o apesadumbrado. Los síntomas que padecen los trastornos de ansiedad y depresión se denominan homónimos que quiere decir que una persona sana puede sentir que los vivencia “algo”: puede sentirse triste como el depresivo o nervioso como el ansioso.

Algo muy distinto ocurre cuando hablamos de delirios y de pacientes psicóticos: esto parece que está fuera de mi rango vivencial normal. El psicótico, el delirante, es considerado más como una persona con vivencias extrañas, a veces como un “loco” que es apoderado por sus delirios y cuya conducta no es fiable. Por esto se dice que sus síntomas son heterónimos. Nadie sano tiene “un poco” de delirio de envenenamiento o de delirio de persecución o un poco de delirio de Capgras en el que se está seguro que han sustituido a los padres por sosias o de delirio licantrópico en el que se siente estar transformándose en lobo.

En la psicosis pues hay una pérdida de Stand, una pérdida de transitividad, se pierde la conexión comunicativa con los demás.

Se desconecta, usando ideas de Ortega, de la estructura común histórica creencial. Y por lo tanto de la estructura vivencial compartida.

¿Y qué tiene esto que ver con la Novela Negra?

La Novela Negra se asocia a un tipo de novela en la que la resolución del misterio no es el objetivo principal sino la elucidación no explícita de su motivación moral. La división entre buenos y malos de los personajes se difumina y la mayor parte de sus protagonistas son individuos derrotados o en decadencia en busca de la verdad o, cuando menos, de algún atisbo de ella.

En ella lo que importan no son los hechos que ocurren. Interesan, claro, pero tienen menos importancia que el cómo se presentan. Y esto es, en principio, sin una conexión clara moral o decididamente motivada; a veces sin conexión.

Los hechos son parafuncionales, funcionan al lado del razonamiento normal, no es posible llegar a ellos con el razonamiento y la lógica habitual. De aquí que la intriga de la novela negra no sea igual a la del suspense en la que la apoteosis es poder saber “cómo” se soluciona el final. En la Novela Negra el centro principal está en entender (o exponer) cómo el protagonista o los protagonistas van a ir realizando pasos, a veces ilógicos, otras inducidos, otras veces inesperados, para enlazar los diferentes hechos.

En cierto modo el protagonista ha de saber vivenciar algo de la “psicosis”, algo del modo de pensar heteronímico del malvado. Él mismo ha de intuir o hacer alguna conexión afectiva o ponerse en lugar del malvado, en definitiva pseudopsicotizarse para poder alcanzar a entender las conexiones en principio acausales que se le presentan.

Esta es la parte media de la novela negra. Cómo el protagonista empatiza o  asimila la “psicosis” del que agrede. Pero a diferencias de las novelas de suspense que al final obtiene un resultado coherente y aliviador, en las novelas del género negro el protagonista no va a hacer la labor de un terapeuta normal.

Sino  de un terapeuta muy especial.

Pues su labor no la realiza ni de forma semejante a la que hoy en día realizaría un terapeuta ya sea psiquiatra o psicólogo.

Su labor va a ser conseguir que los hechos al final se patenticen de forma neurótica y esto va a querer decir con síntomas homónimos, comprensibles, aunque no sean del todo “normales” o adaptados.

Aclaremos algo más esto

El protagonista es una especie de terapeuta especial: quiere resolver la “psicosis” y que la trama acabe en “neurosis”.

Veamos que ocurre en las neurosis.

En las neurosis, a diferencia de la psicosis, lo importante es la biografía del sujeto: en las neurosis la biografía ancla una serie de hechos clave que impiden la flexibilidad adaptativa, la flexibilidad que da la proporcionalidad de las cosas en el momento actual. Pero lo que ocurre es comprensible si conocemos los hechos clave que han sucedido.

Esa comprensión es lo que se busca en la trama final de la Novela Negra, pero da igual que la comprensión sea buena o mala. La trama se ha llevado todo el peso, la comprensión es solo un punto de apoyo final, a veces claro y normalizado, otras no es ético, otras no es más que sutil y otras veces no es más que una justificación.

Algo muy curioso ocurre en la Novela Negra  que nos traslada de una situación que patentiza metafóricamente enfermedad grave (psicótica) a otra quizá menos grave (neurótica) pero no cura al argumento, sino solo  lo alivia.

Eso, como ya he dicho, es algo que no ocurre en las novelas de suspense que siempre curan.

En las neurosis hay una conexión de sentido, aunque sea inadaptativo. Una persona decimos que es neurótica porque ha quedado sensibilizada por lo anterior (eslabones clave en su vida) y ahora adquieren mucha relevancia y fuerza eficaz hasta producirle ansiedad, obsesiones u otros síntomas que son  comprensibles en base a lo que ha ocurrido o vivenciado anteriormente.

La trama de la Novela Negra no siempre acaba bien, pero sí de forma comprensible: ahora se patentizan los eslabones de sentido que unen aquellos hechos que parecían no tener conexión. Ahora se revelan las intenciones y cuáles fueron las motivaciones que hizo que el fausto escribiente tecleara esas líneas y produjera aquellos hechos. Aunque sean motivaciones amorales

LOS PRINCIPALES

EL PROTAGONISTA

ES EL TERAPEUTA QUE VA A REALIZAR UNA CURA DE MÍNIMOS. Más que nada va a conseguir con sus indagaciones transformar el deshilachado conjunto de datos sin sentido, “la psicosis”, en un conjunto al menos comprensible aunque siga siendo enfermizo (es decir, “neurótico”).

EL ADVERSARIO.

ENCARNA EL ARQUETIPO COSMICO-TANÁTICO.

ES DESTRUCTOR, PERO CON UN SENTIDO NO ALCANZABLE. Su misión es, como Fausto, en el fondo buena. Da pistas para que la fuerza tremenda de lo tanático pueda ser conocida, pueda ser razonada. De alguna manera trae la fuerza cósmica a la tierra.

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La novela negra es una novela de la realidad inmisericorde que el hombre sufre atrapado en los vaivenes de la vida buscando como pez fuera del agua una gota de sentido aéreo que le permita vivir al menos con cordura aunque siga enfermo.

No da la cordura completa, no da la salud, pero nos alivia al comprobar que no estamos locos del todo.

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 [Para saber más sobre psicosis aquí video] https://www.youtube.com/watch?v=s_WSguhD4uE

 

Acerca de juanrojomoreno

Profesor Titular de Psiquiatría Universidad de Valencia
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