DESDE EL BURNOUT Y SUICIDIO HASTA LA ADICCIÓN


“Fentanilo become one of the leading opioid-related causes of death”

Juan Rojo Moreno

         En el último Congreso del APA (Asociación Americana de Psiquiatría) ha habido, como debe ser, un amplio espectro de temas para poder elegir.

Pero algunos me han llamado más la atención.

En este video podemos ver como los que ahora enarbolan la banderita antipsiquiatría, los de la Cienciología, como todos los años, se manifiestan en frente del Congreso APA. Pero lo hacen educadamente, como siempre.

(siento que el video esté de lado pero no he conseguido darle la vuelta)

Es una corriente radical muy cargada de irracionalidad y que nos estimula para seguir con la investigación en nuestra área que es lo que mejor demuestra el décalage histórico de este movimiento menor (aunque a veces haga ruido). También en el APA se trató el hecho de que algunos profesionales de renombre internacional han realizado mucho ruido mediático en este sentido, sobre todo en las Redes Sociales, pero una vez más el ruido no cura enfermedades, aunque sí que puede confundir a muchas personas. Recuerdo como un investigador en biomedicina expresó reiteradamente en Redes Sociales (y ha sido muy seguido) su pensamiento contra los psicofármacos, pero claro no había visto un paciente en toda su vida.

Señalaba Anita Everett, la presidenta del APA, el problema tan importante que está ocurriendo con el Burnout entre los profesionales médicos de Estados Unidos y el aumento de los casos de suicidio de éstos debido al mismo. Es un problema para los médicos en cualquier momento de su profesión, aunque parece ser algo menor entre los psiquiatras.

En este sentido Alfonso Casi (en su página de salud) escribe:

“El médico “quemado” en la era de la historia clínica electrónica: ¿estamos ignorando la causa real?

El desgaste del médico está alcanzando proporciones de crisis en los Estados Unidos. Los estudios han encontrado una creciente prevalencia de fatiga emocional. Un estudio sugirió que más de la mitad de los médicos en algunas disciplinas están quemados y que esta proporción está aumentando. El número de médicos que abandonan su trabajo representa una gran preocupación para los profesionales de la salud y para la salud de la nación. Muchos factores contribuyen, pero la interacción del médico con los registros electrónicos de salud (EHR) es especialmente importante ahora que los EHR son ampliamente adoptados en todo el país.  Aunque los EHR tienen un gran potencial para mejorar la atención, también pueden tener efectos perversos. Algunos estudios sugieren que los médicos de EE.UU pasan ahora tanto tiempo en la “medicina de escritorio” (interactuando con la computadora) como lo hacen cara a cara con los pacientes. Los proveedores deben dividir su atención entre los pacientes y el EHR, y muchos creen que esto compromete las relaciones entre el médico y el paciente. Aunque pocos médicos apoyan volver al papel, existe un sentimiento creciente dentro de la comunidad médica de que el los EHR están causando insatisfacción profesional y agotamiento. (Annals of Internal Medicine, Mayo 2018)

Ya lo médicos  de Atención Primaria de UK se plantearon hace algunos años el mismo problema.

Otra importante cuestión es la adicción a opiáceos que se ha producido en gran escala debido a la prescripción de los mismos por problemas álgicos hasta el punto que señala Nora Volkow cómo el Fentanilo (que usamos también de forma abundante en cualquier otra parte del mundo civilizado para el tratamiento el dolor) se ha convertido en una de las principales causa de muerte relacionadas con los opiáceos (“become one of the leading opioid-related causes of death”).

Muy interesante ha sido el acercamiento a las nuevas tecnologías que tanto nos maravillan hoy en día, pero nos debemos preguntar ¿qué es lo que está ocurriendo en nuestro pensamiento cuando muy a menudo lo que hacemos es simplemente sustituir conocimiento por información? Porque, ciertamente, nos adaptamos al ambiente pero el ambiente también es capaz de cambiar nuestro cerebro ¿pensarán y sentirán las nuevas generaciones tecnotrópicas con paradigmas semejantes a los  nuestros? Yo creo que no, pero aún no sabemos qué tipo de paradigma va a crear la humanidad tecnificada, que incorpora en su día a día los  constantes inputs técnicos, en el conocer, intuir y sentir del cerebro. Susan Greenfield se pregunta en este sentido: ¿cómo la mente, especialmente en los jóvenes, se está adaptando a estas nuevas realidades tecnotrópicas?

Habrá más información y comunicación pero nos preguntamos: ¿realmente hay menos soledad? ¿La comunicación con las nuevas tecnologías realmente son alteristas? Las nuevas tecnologías de la información puede que hagan de la otredad más un bit informativo que favorecer un sentimiento de comunidad.

Ha habido dos temas que me han interesado especialmente y en los que siempre espero encontrar un resultado más o menos definitivo, pero sigue sin ocurrir así:

Uno, es respecto al tratamiento de las enfermedades psíquicas en mujeres embarazadas. Al final siempre queda todo en lo mismo. En caso de alteración leve es posible utilizar técnicas de abordaje psicoterápico, cognitivo, relajación, mindfulness, terapia con la luz, yoga o incluso resonancia transcraneal magnética. Pero cuando la enfermedad ya es de un grado moderado o importante se dice “podría ser preferible tratar con medicación la enfermedad durante el embarazo”. Yo no diría “podría ser” sino que de forma definitiva los trabajos demuestran el perjuicio que tienen la Depresión y las Crisis de Angustia en el niño recién nacido, si no ha sido tratada la enfermedad  en la madre durante el embarazo, nos hace decir claramente “es necesario” tratar estas enfermedades durante el mismo.

Al igual que para la detección de los cuadros iniciales en adolescentes de las psicosis, una vez que se detecta una enfermedad psiquiátrica significativa durante el embarazo no es válido “esperar a ver qué pasa”. Por esto señala claramente K.E Driscoll: “the identification of mood disturbance is often delayed or undertreated during pregnancy”.

El segundo aspecto que siempre me ha interesado ha sido el de la depresión postparto. Una vez más los estudios dicen cosas diferentes: desde uno que recuerdo que solo lo relacionó con la falta del apoyo tras el parto, a otros muchos que la relacionan con los antecedentes afectivos de la mujer y otros solo con los antecedentes psiquiátricos:  “a family history of psychiatric disorders increases the risk of postpartum depression”. No hay aún unanimidad.

Y cualquier clínico puede ver que aparece esta depresión cuando menos te lo esperas en mujeres sin antecedentes algunos y, al contrario, puede haber un estado afectivo y emocional muy bueno, a veces rayando lo hipertímico, en otras que han tenido depresiones previas.

Muy interesante fue la aportación sobre la Clozapina (un neuroléptico especial) que es infrautilizado en casos de conductas violentas, y no solo que con su uso disminuye el número de suicidios sino también las ideas suicidas y los intentos de suicidio. Este debe ser más utilizado y tenido en cuenta pues a veces solo se usa como segunda opción.

También me llamó mucho la atención el número tan abundante de psicofármacos que están apareciendo en EEUU para tratar la Disquinesia Tardía, una complicación del tratamiento poco frecuente, y que aún aquí en  Europa no tenemos ese arsenal terapéutico para la misma.

Por último en una conferencia sobre la “relación terapéutica” centrada sobre todo en la psicosis (muy bien dirigida y disertada) solo quiero mencionar que me llamó la atención que se pusiera algún énfasis en estas frases:

Por una parte: “a pesar de todo somos médicos”. Bueno a mi entender no es “a pesar de todo”, los psiquiatras nos consideramos médicos sin ningún pesar.

Pero por otra parte, sí estuve de acuerdo en que un abordaje muy eficaz supone explicar la posibilidad cierta que el tratamientos sea indefinido. Ya va siendo hora que cada vez más los psiquiatras nos atrevamos a decir, sin problemas, esto a muchos pacientes psicóticos al igual que se hace con el tratamiento antidiabético o cardiológico en pacientes diabéticos o cardiópatas.

Acerca de juanrojomoreno

Profesor Titular de Psiquiatría Universidad de Valencia
Esta entrada fue publicada en Terapias. Tratamientos y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.