EL ESTIGMA DEL ENFERMO PSIQUIATRICO (Marta Sánchez Gomis)


Es de resaltar que uno de los principales problemas que presentan los pacientes que cursan un tratamiento de tipo psiquiátrico así como los psiquiatras, cuyo objetivo es conseguir que dicho tratamiento sea efectivo, es el hecho de que aún en nuestros días, y pese a las medidas socio-económicas de origen igualitario, el paciente que padece una enfermedad psiquiátrica no consigue integrarse lo suficiente (si es que lo consigue). La gente no dispone de la información adecuada; juzga los actos por su portada y eso es algo que siempre ha pasado. Aun así los medios de comunicación en los cuales reside la función de informar, juegan un papel importante; en ellos se muestra una posición que no es menos que negativa (a su modo de redactar los sucesos) y que acaba siendo otra pesada carga que dificulta todavía más al paciente y a los familiares la posibilidad de afrontar con éxito el problema.

LA PALABRA “LOCO”: SIGNIFICADO Y CONNOTACIÓN.

Aún en la actualidad y pese a la cantidad de información a la cual tiene acceso la población, esta palabra es utilizada con gran frecuencia y con un significado peyorativo para aquellas personas que padecen ciertos tipos de enfermedades psiquiátricas; y decimos “peyorativo” porque la encontramos  en el ámbito popular como una palabra negativa u ofensiva, y eso es un hecho que no merece ninguna información más que la propia experiencia personal. Es por ese motivo por el cual esta palabra, dentro de unos márgenes formales y correctos, ha caído en el desuso y es difícil oírla mencionar por los medios de comunicación o verla escrita en la red en páginas donde se aborda con seriedad el problema.

Pero aun así se utiliza, ya sea como burla o como insulto, y de por sí una palabra ofensiva no es más que eso, otra forma verbal de ofender a las otras personas. El problema viene cuando se tiene por definición de cierto grupo de personas que padecen una enfermedad o alteración determinada. Es por eso que nos hemos preguntado a qué se refiere la palabra ·”loco” dentro del gran terreno de enfermedades psiquiátricas… ¿Se refiere a un tipo de enfermos mentales? ¿Se refiere o a todos? ¡Ah! Pero… si se refiere a todos, entonces ¿es un paciente con depresión un loco? Hemos creído conveniente buscar en un diccionario de uso popular como es el diccionario de la real academia española (RAE) su significado, y para nuestra sorpresa hemos encontrado una larga y ambigua lista de definiciones de este concepto (donde entre otras nos ha llamado la atención que se considera sinónimo de homosexual o de mujer ligera en sus relaciones sexuales y prostituta). De todas estas definiciones hemos supuesto la primera aquella que más se adaptaba a lo que buscamos, y dice lo siguiente:

(*) Loco: dícese de aquel que ha perdido el juicio.

Esta es una definición muy breve y a su vez muy poco precisa, pero es ni más ni menos que la definición que encontraría cualquier persona ajena al mundo de la medicina. Hemos decidido entonces buscar el término “locura”, del cual nos sale más información y dice así: “En la actualidad, la noción de locura está vinculada a un desequilibrio mental que se manifiesta en una percepción distorsionada de la realidad, la pérdida del autocontrol, las alucinaciones y los comportamientos absurdos o sin motivo” (citado de la página “definición.de” y en concordancia con muchas otras páginas donde se trata el tema con mayor profundidad).

Así pues llegamos a la conclusión de que se llama “loco” o se dice que un individuo sufre un estado de locura, a aquel que padece un cuadro de psicosis (dentro del cual destacaríamos la esquizofrenia). Hemos insistido en este concepto porque hoy en día un “loco”, un psicótico, un esquizofrénico, o como le quieran llamar, es un individuo que se considera peligroso, violento y delictivo, y es ni más ni menos la enfermedad psiquiátrica que sufre mayor carga por el hecho de encontrarse estigmatizada.

EL ESTIGMA EN LA SOCIEDAD ESPAÑOLA: LAS CAUSAS

En este apartado hablaré de las razones por las cuales se da la estigmatización en la enfermedad psiquiátrica; dicha información que citaré a continuación es una reflexión personal y no deja de ser una opinión que reforzaré con datos y citas de gente entendida en el tema:

  1. 1.     España, un país de bajo nivel sociocultural y que se encuentra entre los países europeos con mayor fracaso académico. La gente no está informada en muchos campos y en mayor medida en el ámbito científico. Se sabe desde hace tiempo que hay una relación directa entre el capital invertido en I+D y el nivel de formación de la población; si el país se preocupa por estar a la última e investigar en el terreno científico, además de por informar a su población (es decir, por realizar una buena divulgación científica), crece el interés de la gente por aprender de esas cosas, mejoran los resultados académicos y ello es un circuito que se retroalimenta. Este no es el caso de España (de hecho todos sabemos que si queremos trabajar en el campo de la investigación nos condenamos a tener un sueldo bastante precario). Considero que este es uno de los mayores problemas que hace a España un país donde predomina la ignorancia en muchos temas de gran importancia. En este caso nos centramos más en el desconocimiento de qué es una enfermedad psiquiátrica, qué tipos hay (o al menos los más frecuentes y de mayor morbilidad en nuestro país), cómo reconocerlos y cómo tratar a las personas que las padecen.

Solución: necesidad de cambiar el sistema económico para reforzar el gasto en el campo de la investigación y desarrollo científico, así como la necesidad de intensificar los programas informativos y divulgativos en los medios de comunicación.

  1. 2.     La enfermedad psiquiátrica es una enfermedad difícil de comprender. Además, en ocasiones no es tan obvia como lo llega a ser la enfermedad somática y esto la hace difícil de justificar delante de gente que no lo comprende.

Solución: necesidad de educar la población en el ámbito emocional y la importancia de crear una sociedad más “empática”.

  1. 3.     Los medios de comunicación y la manipulación que llevan a cabo de forma indirecta en la forma de redactar y transmitir los hechos. Si buscamos noticias por internet o escuchamos la televisión con atención, observaremos como es muy común que se enuncie “hombre de nacionalidad rumana entra a robar en una tienda”, “hombre de religión musulmana mata a su pareja”, etc. Es aquí donde encontramos al paciente esquizofrénico; buscando por la red encontramos miles de artículos que empiezan por “esquizofrénico mata a…” y así sucesivamente. Esto no hace más que alimentar la idea de la gente de que un paciente psicótico o esquizofrénico es peligroso y hay que evitarle.

Solución: advertir a los medios de las repercusiones negativas que tiene esto.

SITUACIONES QUE SE DAN EN BASE A ESTOS PROBLEMAS

–         Ignorancia de que existe la enfermedad por parte del propio individuo (por lo cual no pedirá ayuda).

–         Ignorancia de que existe la enfermedad por parte de la familia. Se pueden dar varias situaciones:

a)     Que no se acepte que el paciente padece la enfermedad (ejemplo: “lo hace por fastidiar”).

b)    Drama excesivo en algunas ocasiones.

c)     Que no haya una buena comprensión del problema que sufre el paciente.

d)    Vergüenza y miedo por parte de la familia de que se haga público el problema.

CONSECUENCIA FINAL: falta de apoyo al paciente, el cual necesita enormemente que se le ayude a superar o vivir con su situación actual. Ello sería negativo en la evolución de la enfermedad.

–         Ignorancia de que existe la enfermedad por parte del resto de gente que rodea al individuo; esto daría lugar a:

a)     No aceptación de que el paciente padece la enfermedad (“todo es cuento, no quiere trabajar”). Se juzga negativamente al paciente.

b)    Rechazo y marginación por miedo o por prejuicios. También se juzga negativamente al paciente (“es peligroso”).

CONSECUENCIA FINAL: esto tampoco ayuda al paciente, como reacción éste ocultara su condición de enfermo.

Todos estos problemas finalmente concluyen en un rechazo a todo lo que tenga que ver con el psiquiatra por no quedar etiquetados dentro del grupo de a los que llaman “locos”. Así que:

–         Hay quien no acude al psiquiatra aún teniendo un problema (porque no sabe que lo tiene). El ejemplo más llamativo es el de la depresión, ya que se calcula que existen por diagnosticar un elevado porcentaje de personas que la padecen.

–         No se hace caso al psiquiatra; no se sigue el tratamiento. El paciente, obviamente no mejora, y a veces empeora.

¡ESTO ES IMPORTANTE! Las enfermedades de origen psiquiátrico tienen una elevada incidencia en los países desarrollados y tienen consecuencias graves.

PACIENTE PSICOTICO O ESQUIZOFRÉNICO: EL ESTIGMA DE INDIVIDUO PELIGROSO Y DELICTIVO.

Basándome en la información obtenida de varias fuentes, en todas ellas se dice que un paciente que sufre un trastorno psicótico (incluyendo en dicho grupo la esquizofrenia), no tiene  porqué acabar siendo un individuo peligroso para el resto de la sociedad. Aun así, sí es cierto que aumenta la conducta delictiva en estos pacientes en relación con la población sana (hasta 5 veces), pero generalmente aquellos que llegan a situaciones tan extremas son los que llevan un mal seguimiento del tratamiento médico o aquellos que consumen de forma crónica alcohol y/o drogas (cita de Stuart en el año 2003*). Es importante destacar también que un paciente con un cuadro psicótico tendrá más tendencia a buscar el alcohol y/o las drogas que una persona que no la padece. Aquí es donde recalco la importancia de que exista un apoyo y un control por parte de la familia, que tendrá que asumir una situación muy dura en el momento que tenga lugar el diagnóstico de la enfermedad y deberá concienciarse de la importancia de estar más pendiente de ese familiar (sea hijo, padre o hermano). Las connotaciones negativas y el rechazo que presenta la sociedad, así como la etiqueta que se les da a estos pacientes dificultan esta tarea en gran medida, dificulta la comprensión de aquel que la padece de cerca y dificulta que la persona se integre lo mayor posible para poder llevar una vida más o menos normal.

EL PACIENTE CON DEPRESIÓN: EL ESTIGMA DE LA PERSONA DÉBIL E INCAPAZ

Aunque pueda parecer que el estigma de la depresión no es tan llamativo, al informarnos por internet descubrimos que el paciente que la padece sufre la incomprensión de la gente que le rodea. Se le cataloga de “débil”, de no ser capaz de afrontar la realidad, se tiene la falsa idea de que deprimirse es lo mismo que tener un cuadro depresivo (“todos estamos tristes a veces y no vamos al médico por ello”) e incluso se le juzgará de mentiroso o vago (“ese solo tiene cuento”). Parece mentira pero sí, pese a la elevada tasa de gente que padece dicha patología, aún es un tema intocable y difícil de hacer público porque no se espera una buena reacción por parte del oyente. Comprendiendo la mentalidad del paciente que padece una enfermedad, que tiene una visión derrotista frente a la vida, que ve las cosas muy negativas y el mínimo problema es la gota que colma su vaso y que le puede llevar a caer en el peor de los casos en una conducta autodestructiva, es gravísima la carencia de apoyo que recibe a nivel social. Este paciente necesita factores positivos, necesita evitar situaciones que le hagan sentirse rechazado y esto no favorece la situación. Si se le suma una familia que no comprende lo que le pasa, seguramente ni siquiera busque ayuda de tipo médico y esto llega a ser aún más grave si cabe. Aquí es importante hablar de la conducta suicida. Los suicidios tienen como causa desencadenante una depresión mayor y son la quinta causa de muerte en los países desarrollados. No es necesario explicar lo que puede ocurrir en el peor de los casos cuando un paciente que sufre un trastorno depresivo se siente desbordado por la situación y solo ante un problema que le supera.

REFLEXIÓN

He elegido la depresión y la esquizofrenia en mi trabajo porque son las enfermedades psiquiátricas más prevalentes (sobre todo la depresión que constituye la primera causa de bajas laborales en los países desarrollados). Se sabe además que en los años próximos el problema empeorará ya que vivimos en una sociedad que se rige por un sistema económico, social e incluso cultural muy competitivo e inflexible, donde impera la ley del más fuerte y que lleva a las personas (sobre todo en el ámbito laboral) a una situación extrema de ansiedad (por el elevado nivel de exigencias) y a las continuas frustraciones de las expectativas no cumplidas…

Y eso al final, nos acabará volviendo “locos” a todos.

 

BIBLIOGRAFÍA

www.psiquiatria.com

www.pubmed.com

www.medline.com

http://www.monografias.com/Estigma y psiquiatría legal

(*) De esta página se obtuvo la cita de Stuart ya comentada con mis propias palabras.

www.rae.es

www.definicion.de

www.ine.es (Instituto Nacional de Estadística).

TRATADO DE PSIQUIATRÍA CLÍNICA (4ª ed) por Robert E. Hales y Stuart C. Yudofsky.

 

 

 

 

 

Acerca de juanrojomoreno

Profesor Titular de Psiquiatría Universidad de Valencia
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